Lo pequeño es hermoso

Ocurre que los enfoques municipales a los problemas urbanísticos suelen abordarse, casi siempre, a lo grande. Parece que el urbanismo tiene que ser algo muy especial, solo para grandes proyectos y de soluciones complicadas. Sin embargo, para solucionar los problemas  que se arrastran desde hace años,  casi todos  los municipios acaban acudiendo a soluciones excepcionales. Está claro que si no se han podido solucionar durante años con un gran Plan General es por alguna razón. Normalmente es porque se olvida que las líneas gruesas de las leyes urbanísticas están pensadas para las grandes obras y los grandes proyectos; para el resto hay que buscar las líneas pequeñas.

Por eso estoy convencido que para abordar lo pequeño hay que hacerlo desde otras perspectivas, acercándose más a la realidad y a los verdaderos problemas de los vecinos y vecinas que vivimos en esas áreas.

Es fácil urbanizar  grandes terrenos (sin habitar) convertirlos en urbanos y obtener de ellos las cargas necesarias que permitan compensar su cambio de rústico a urbano. Sin embargo, lo difícil es transformar pequeñas zonas que han crecido poco a poco, con asentamientos o con autoconstrucciones, y que se han ido consolidando como núcleos urbanos habitados y con rasgos de pequeños pueblos. Por ese origen, suelen adolecer de las necesarias infraestructuras para el día a día. Aunque bien visto, es así como han crecido todos los pueblos, sobre todo en sus núcleos urbanos centrales más antiguos. Así creció también históricamente  Bétera.

Es también el caso de Camí de Paterna y de una lista de urbanizaciones de Bétera que se encuentran en situación muy parecida, aunque cada una con su peculiaridad.

En Camí de Paterna, por hablar de una de las áreas que más se está dando a conocer en estos momentos y a la que pertenezco. Se trata de una trama urbana con calles perfectamente delimitadas y viviendas alineadas en ellas. Sus residentes mayoritariamente tienen ese sentimiento de «pequeño pueblo o urbanización», aunque formando  parte de nuestro municipio, Bétera. Es decir nos consideramos orgullosamente vecinos y vecinas del municipio del que formamos parte.

 Para dar solución a las deficiencias de servicios que padece  Camí de Paterna parece inútil enfocar la solución  con  las grandes líneas urbanísticas. Es mucho más sencillo y más eficiente abordarlo desde  el pragmatismo y la búsqueda de soluciones «paliativas»  a corto plazo, aunque planificando las definitivas a medio plazo. No es solo el caso de Camí de Paterna, como digo, también lo es de algunas otras pequeñas urbanizaciones de Bétera. Urbanizaciones que tienen cada una su idiosincrasia y para las que deberían buscarse soluciones desde el mismo punto de vista. Todas pueden «paliarse»  a corto plazo incrementando notablemente la calidad de vida y los servicios de quienes vivimos en ellas.

Solo se trata de voluntad política.

La mayoría de las excusas que se aportan para no entrar en la solución a corto plazo, tienen más que ver con un enfoque «electoralista y partidista» que con la realidad y la facilidad de su solución. Seguramente las estructuras de los partidos piensen que no es rentable electoralmente invertir en estas áreas.  En parte tienen razón, si lo que piensan es solo en el aspecto electoralista y no en el de resolver el bienestar de los vecinos.   También es cierto, que dado el número de personas que vivimos en estas áreas es imposible e inútil, como algunos alientan,  tratar de conformar una organización política que tuviera influencia en el día a día del municipio. Los números son claros y no caeré en esa trampa. Nunca alcanzaríamos las cifras  de un Torre en Conill, ni un Más Camarena. Tampoco creo que los municipios deban gobernarse con una visión tan «parcializada».

Por eso es necesario que la necesidad de dar una solución ya, tiene que darse ir  calando en la mayoría de los partidos que se dicen representantes de todo Bétera.  Al fin y al cabo, nosotros somos y nos sentimos de Bétera.

Por eso, creo necesario que los diferentes partidos del municipio entiendan que los vecinos y vecinas de Camí de Paterna, El Brucal,  Los Pinares, La Lloma del Calderer,  Perigall-Nord, el Manisero, la Conarda, LLomas del Mas, La Providencia, etc. Es decir, los vecinos y vecinas que vivimos en esas áreas de Bétera, ya venimos sufriendo desde hace años esa falta de servicios y cada vez tenemos más consciencia de que no queremos esperar otros tantos años. Llevamos así muchos años, más que tiene el PGOU que nació en el año 2000.

También quiero negar la validez y falta de veracidad de la excusa que viene manifestando el ayuntamiento de Bétera: porque no es cierto que para abordar lo inmediato (alumbrado público, los servicios de limpieza, autobuses y transporte, seguridad, recogida de enseres, etc) sea necesario terminar adecuadamente cada PAI, o cada unidad de Ejecución. Es decir seguir las “líneas gordas” del  urbanismo.   Este gobierno municipal y cualquiera que venga posteriormente, debe recordar que quienes vivimos en estas zonas no hemos dejado de pagar y contribuir con nuestro IBI, nuestro Impuesto de Vehículos, con el IRPF y con la parte del mismo que el Estado envía anualmente al municipio.   Además lo hacemos porque estamos satisfechos de que nuestra aportación, pequeña o grande, haya servido durante todos estos años para colaborar en que todos los vecinos y vecinas de Bétera pudieran tener también un mínimo de servicios. 

Por lo tanto, no somos personas que hemos venido al municipio a obtener de él beneficios a costa de los demás. Llevamos muchos años aportando nuestro granito de arena al bienestar de todo Bétera. Además lo hacemos con conciencia de que es nuestra obligación. Por eso, no podemos ser tratados como cualquier empresa urbanizadora que llega con intención de especular y obtener beneficios de una reparcelación. Somos vecinos y vecinas, pedimos que el enfoque sobre nuestro problema sea legal, pero no mercantilista.

¿Cómo propongo abordar las necesidades inmediatas?

En el mecanismo a utlizar, el Ayuntamiento debería tener en cuenta lo establecido en el artículo 90.2 a) de la LOTUP que señala:

  • a) La parcela se adjudicará a la misma persona propietaria de origen si esta engloba toda la superficie de aquella y su dueño o dueña tiene derecho bastante para eso o, también, en el caso de edificación semiconsolidada previsto en el artículo 207 y siguientes de este texto refundido.

Para quien conozca Camí de Paterna, no le resultará ajena la palabra «semiconsolidada», es precisamente la forma en que se encuentra la mayoría de la urbanización; llena de casas, alineadas, con muros contiguos y vallas delimitando las calles. Es decir, zonas cuya reparcelación física (al estilo clásico urbanístico) es imposible. Por lo tanto, salvo que hubiera una catástrofe, las viviendas actuales y sus propietarios seguirán ahí, sin riesgo alguno de que cuando se realice la asignación de cuotas para las grandes infraestructuras no se les pueda encontrar.

Partiendo de ese primer acercamiento no voy a plantear nada que no haya sido ya experimentado y, con mucho éxito, en zonas de Camp de Túria. Me refiero por ejemplo a la zona de Montesano de San Antonio de Benagéber, a las urbanizaciones de La Pobla de Vallbona, sin terminar de urbanizar, pero en las que ya hay alumbrado público; a las grandes zonas de Llíria – históricas por cierto- que ya están resolviendo sus deficiencias clásicas de servicios básicos -incluso las fosas sépticas-.

Lo que propongo.

En primer lugar:

Instalar, sin excusas urbanísticas, un alumbrado público decente en todo el Camí de Paterna y en las áreas del resto de urbanizaciones que no lo tengan todavía.

Hay formas de hacerlo sin tener que esperar a terminar con la parte urbanística.  Puede hacerse con alumbrado alimentado con energía solar, también con instalación de placas fotovoltaicas en alguna zona, o simplemente por cableado aéreo en las calles, tal vez ubicándolo en la mediana  de las mismas. En cualquier caso, deberán ser los técnicos los que en cada caso adopten la decisión mejor para cada zona.

En segundo lugar:

Camí de Paterna y el resto de urbanizaciones afectadas deben figurar en todos los planes relacionados con la movilidad del municipio. Con los servicios de limpieza viaria y con la seguridad 

Debemos tener sistemas de transporte público que puedan acercarnos al metro, a las zonas de parada de autobuses y permitirnos llegar a la administración local: Ayuntamiento,  Centro de Salud- Colegios, etc. Servicios de limpieza viaria periódicos y planes de recogidas de residuos adecuados a nuestras zonas, que no son como el centro del municipio.

En tercer lugar:


En cuanto al aspecto urbanístico. Los técnicos deberían comenzar a dar cumplimiento a lo establecido en el artículo referido de la LOTUP, acogiéndose también a lo que el propio PGOU de Bétera establecía ya en el año 2000: que algunas zonas del municipio – todas hoy discriminadas por la misma razón- se encontraban ya «consolidadas»

  • «obedeciendo a la vista de la documentación aportada a la necesidad de integrar dentro de ésta a aquellos conjuntos residenciales que no pueden clasificare como urbanos, pero que presentan cierta consolidación, así como la implantación de algunos servicios, que permiten considerar que podrán desarrollarse utilizando los instrumentos que la Ley pone a su alcance».

Por eso lo que propongo es que se cambien las delimitaciones de las Unidades de Ejecución actuales, o que se creen  nuevas. Permitiendo separar aquellas áreas cuya reparcelación física pueda realizarse todavía y cuyo resultado vaya a generar beneficios urbanísticos a los propietarios  de las parcelas resultantes. En estas áreas, se pueden incluir  la mayor de las cargas urbanísticas necesarias, porque también obtendrán el mayor beneficio en la reparcelación. Son parcelas rústicas por su uso, o por su falta de construcción. Estos propietarios no se encuentran en el ejemplo al que antes me refería. En la mayoría no hay residentes que las habiten.

Con ello, no pretendo decir que el resto queden sin carga alguna, sino que se trata de tener en cuenta que este resto de vecinos y vecinas hemos venido cumpliendo desde hace muchos años con nuestras  aportaciones al municipio, en la misma forma que si vivieramos en cualquier otro barrio de Bétera. Por eso propongo aprovechar que la ley permite crear en zonas consolidadas otra Unidad de Ejecución  que sean de Gestión Directa municipal (evitando así la mercantilización de sus soluciones urbanísticas urbanismo).

De esa Gestión Directa nacerían las obligaciones necesarias por conectar sus viviendas a los colectores cercanos que ya existen y a los que se construyan. Sin duda en este último caso habrá que tener en cuenta la experiencia por ejemplo de Montesano en San Antonio de Benagéber, cuyas obras se planificaron para cuatro o cinco años y el Ayuntamiento se comprometió a aplicar parte de algunas subvenciones recibidas durante esos años. La Gestión Directa no sería una novedad para por ejemplo Camí de Paterna. El Ayuntamiento- siendo alcaldesa Amparo Domenech y recién aprobado el PGOU; acordó el 2 de abril de 2002 por su estado de consolidación urbanística, proceder a desarrollarlo por Gestión Directa. Fue la siguiente legislatura y el siguiente equipo de gobierno, que optó por una solución mercantilista. Situación que fue cambiada en la siguiente legislatura por el gobierno entrante.

Con esto, estoy seguro que se puede dar solución al problema, constituyéndose Camí de Paterna  definitivamente en lo que ya nos sentimos, una zona urbana y normalizada de Bétera.

No es una utopía porque ya se ha hecho, recuerdo que se intentó en el 2019 y se miniplanificó. Fue el gobierno actual que por razones desconocidas lo paralizó.

De esta manera de actuar creo que nos reconoceremos en aquello que explicaba en el título de su libro el  inglés Schumacher “lo pequeño es hermoso”.

Firmado Luis Poveda.

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