La atención primaria valenciana, en punto muerto
Esquerra Unida denuncia el fracaso del nuevo decreto: persisten las demoras de una semana, no hay refuerzo de plantillas y los consejos de salud siguen sin operatividad.
La Conselleria de Sanidad presentó en octubre de 2024 un proyecto de decreto de Atención Primaria y Comunitaria (APyC) con el objetivo de regular la estructura, la organización y el funcionamiento de la atención primaria en el sistema valenciano público de salud, adaptando la cartera de servicios a las necesidades de la ciudadanía. Dicho decreto fue aprobado por el Consell el pasado 23 de enero de 2026 y, tras más de seis meses en vigor, el Área de Salud de Esquerra Unida constata que la reforma no ha funcionado: las demoras para acceder a una consulta siguen superando los siete días de media, y la aplicación GVA Sanitat se limita a ofrecer citas a 15 días vista sin que exista un sistema público de información en tiempo real sobre los tiempos de espera por centro, los horarios estacionales de los consultorios o la carga de trabajo de los PAC y PAS. Esta opacidad impide evaluar la equidad en el acceso y vulnera el derecho de la ciudadanía a una atención sanitaria ágil y transparente.
El decreto establecía una estructura jerárquica similar a la hospitalaria, con la creación de jefaturas de servicio, de sección y de enfermería, así como la participación ciudadana en los consejos de salud y comisiones de salud comunitaria, y la implantación de un asistente cognitivo virtual basado en inteligencia artificial para mejorar la accesibilidad y agilizar la carga administrativa de los profesionales. Sin embargo, todos los sindicatos de la Mesa Sectorial se opusieron en su momento a este decreto porque no mejoraba la financiación, no ampliaba los Equipos de Atención Primaria y Comunitaria (EAPC) con nuevos profesionales y resultaba escasa la coordinación sociosanitaria y la orientación comunitaria. Seis meses después, esas carencias siguen sin resolverse.
En el ámbito de la participación, los Consejos de Salud de Zona Básica llevan más de tres años en funcionamiento, pero todavía no cubren el 100 % del territorio valenciano. Según el acta del Consejo de Salud de la Comunitat Valenciana de mayo de 2026, solo alcanzan el 70 % en algunas zonas, y en departamentos como el de Sagunto ni siquiera se han constituido. Además, adolecen de un carácter poco participativo y nada operativo en el abordaje, la promoción de la salud y la resolución de los problemas de salud de la ciudadanía, tal como evidencia que la actual Estrategia de Salud Comunitaria (2025-2027) no esté dando los resultados esperados.
En materia presupuestaria, no hay un refuerzo específico para la Atención Primaria más allá de los fondos europeos destinados a digitalización y material diagnóstico, y los 121 millones procedentes del Gobierno central en el marco de la Estrategia de Atención Primaria y Comunitaria, que deben repartirse entre todas las comunidades autónomas. La Generalitat no ha incrementado su partida propia, y tampoco se han ampliado los equipos profesionales a pesar del crecimiento poblacional (según el INE, la Comunitat Valenciana ha crecido en 96.874 habitantes, alcanzando los 5.574.948 habitantes a 1 de julio de 2026, lo que supone un crecimiento interanual del 1,8 %, muy por encima del 0,9 % estimado para el conjunto de España), del envejecimiento y del avance de la cronicidad y la complejidad de las personas. Siguen faltando enfermeras escolares, fisioterapeutas, ópticos-optometristas, farmacéuticos, dietistas, psicólogos clínicos, matronas, logopedas y podólogos en los EAPC.
Especialmente grave es que el decreto ha supuesto la desaparición de las Unidades de Conductas Adictivas (UCAS) y la concertación o externalización de las Unidades de Salud Mental Infantil y de Adultos (USMIA), reconvertidas en hospitales de día infanto-juveniles, según consta en los Presupuestos de la Generalitat Valenciana para 2026, recientemente aprobados.
Ante esta situación, Esquerra Unida propone incrementar el gasto sanitario público hasta alcanzar el 25 % del total, con dotación finalista para la Atención Primaria y sus unidades de apoyo. Defendemos que la medida más eficaz y eficiente para la APyC es reforzar el papel de la longitudinalidad (la relación continuada entre paciente y su equipo de referencia), porque, según estudios nórdicos, reduce ampliamente —más de un 25 %— la morbilidad, las visitas a urgencias y la mortalidad. Esta apuesta cuenta con el respaldo de la OMS y la Unión Europea por su impacto positivo en la salud individual y colectiva. Sin embargo, el nuevo decreto va en dirección opuesta a las directrices marcadas por la OMS, la Unión Europea, el Ministerio de Sanidad y el Marco Estratégico de la Atención Primaria y Comunitaria (2025-2027).
En plena era de la digitalización y la inteligencia artificial, no se entiende que no exista un sistema de información de demoras en tiempo real en APyC, ni transparencia sobre los nuevos horarios de verano e invierno de los centros de salud, consultorios, PAC y PAS. Este gobierno ha suspendido en transparencia de datos y en rendición de cuentas. La app de GVA no resuelve los graves problemas de equidad y accesibilidad territorial.
La Atención Primaria y Comunitaria necesita mantener lo que funcionaba y realizar cambios estructurales profundos en el modelo de organización, asistencia, actividades preventivas y comunitarias, y sobre todo, en la gestión pública, para dar una respuesta ágil, eficaz y resolutiva a las necesidades sanitarias presentes y futuras de los valencianos y valencianas.